Ofelia es un óleo sobre lienzo pintado por el artista británico John Everett Millais entre 1851 y 1852. Representa el momento en que Ofelia, personaje de Hamlet de Shakespeare, se ahoga en un río rodeada de flores.
Un dato curioso: la muerte de Ofelia no aparece directamente en Hamlet, sino que es narrada por la reina Gertrudis. A pesar de que en el libro es un momento imaginado, se convirtió en una imagen memorable para los lectores.
Contexto y proceso de creación
Millais era uno de los fundadores de la Hermandad Prerrafaelita, un grupo de artistas ingleses que buscaba recuperar la observación directa de la naturaleza y los temas de la literatura y la poesía.
Se dice que Millais pintó la obra en dos fases. Primero el paisaje: pasó cinco meses en la orilla del río Hogsmill, en Surrey, soportando moscas, viento y frío. Después pintó la figura, haciendo posar a la modelo Elizabeth Siddal dentro de una bañera llena de agua calentada por lámparas de aceite. Cuentan que un día las lámparas se apagaron y Millais, absorto en la pintura, no se dio cuenta. Siddal enfermó gravemente y su padre le envió una factura al pintor por los gastos médicos.
Análisis y significado de la obra
Ofelia yace con los brazos abiertos y las palmas hacia arriba, en una postura que varios historiadores han relacionado con la iconografía de los mártires. Su expresión es serena, la boca entreabierta sugiere que aún canta, tal como lo describe Shakespeare.
Las flores tienen un significado preciso dentro del lenguaje victoriano: las violetas aluden a la fidelidad, los pensamientos al amor en vano, las margaritas a la inocencia y la amapola roja, añadida por Millais y ausente en Shakespeare, simboliza la muerte.
La paleta es luminosa y detallada, y ese contraste entre la escena de muerte y los colores vibrantes de la naturaleza es uno de los elementos más perturbadores de la obra.


