
Egon Schiele nació el 12 de junio de 1890 en Tulln, Austria, hijo de Adolf Schiele, jefe de estación de ferrocarril. Desde niño dibujaba con una obsesión que inquietaba a sus profesores y a su familia. Su padre murió de sífilis cuando Egon tenía 15 años, y el joven pasó a ser pupilo de su tío Leopold, el primero en tomar en serio su talento después de años intentando que se dedicara a los ferrocarriles.
En 1906 ingresó en la Academia de Bellas Artes de Viena, pero abandonó sus estudios tres años después para fundar su propio grupo: el Neukunstgruppe, el Grupo del Nuevo Arte.
Encuentro con Klimt
En 1907, con 17 años, Schiele buscó personalmente a Gustav Klimt, el pintor más famoso de Viena y fundador de la Secesión. Klimt lo recibió, estudió sus dibujos y quedó impresionado. Le compró obras, lo presentó a coleccionistas y le cedió modelos de su propio taller. Fue el impulso que Schiele necesitaba.
Pero donde Klimt era ornamental y sensual, Schiele era angular y brutal. Sus figuras humanas tenían líneas cortantes, cuerpos extremadamente delgados, poses antinaturales, ojos desorbitados y manos deformes. Sus desnudos incomodaban profundamente al público vienés y generaban una fascinación que nadie sabía muy bien cómo explicar.
La cárcel
En 1911 Schiele conoció a Walburga Neuzil, conocida como Wally, de 17 años. Se convirtió en su modelo y amante. Juntos se fueron de Viena a un pueblo pequeño donde Schiele instaló un estudio que pronto se convirtió en punto de reunión de adolescentes locales que posaban para él.
Los vecinos empezaron a quejarse. En 1912 fue arrestado, acusado de seducción de menores y secuestro. Los cargos más graves fueron retirados, pero un juez lo condenó a 24 días de prisión por exhibir obras eróticas en un lugar accesible para niños. Como parte de la sentencia, uno de sus dibujos fue quemado públicamente en la sala del tribunal.
Schiele documentó cada día de su encarcelamiento en una serie de dibujos y textos. Escribió: El arte no puede ser moderno. El arte es primordialmente eterno.
Edith y Wally
En 1915 Schiele decidió casarse con Edith Harms, hija de una familia acomodada de Viena. Esperaba mantener también su relación con Wally, pero cuando esta se enteró de los planes, se fue. Schiele nunca volvió a verla. Ese mismo año pintó La Muerte y la Doncella, en la que aparece él mismo abrazando desesperadamente a una mujer que los críticos identifican con Wally.
En 1918, meses antes de morir, Gustav Klimt había fallecido también de un derrame cerebral. Schiele fue proclamado su sucesor legítimo en la escena artística de Viena y esa misma primavera organizó la 49 Exposición de la Secesión, diseñó el cartel y vendió casi todos los cuadros que presentó.
Edith Schiele estaba embarazada de seis meses cuando murió de gripe española. Tres días después, su marido Egon Schiele murió de la misma enfermedad. Tenía 28 años.
En el lapso que separó las dos muertes, Schiele hizo varios bocetos de Edith agonizante. Son sus últimas obras conocidas.
A pesar de su vida turbulenta, actualmente, Egon Schiele es reconocido como uno de los pintores más representativos del expresionismo. Sus obras pueden verse en el Leopold Museum de Viena, el museo que alberga la colección más importante de su obra en el mundo.

